La mujer del cartero.

por carracuca

La mujer del cartero se pinta las uñas de los pies de algo a lo que los redactores de Telva han dado en llamar rojo cereza. Con cuidado. Sin cutículas. Sonando, no sé, Máxima FM. Con dos geranios en el balcón y una macetita de hierbabuena que le prometieron que iba a crecer pero no por el momento.

La mujer del cartero ya ha ido a comprar el pan, despacio, y luego ha cargado con una compra monumental con leche, conservas, pollo, cerveza Mahou y unos zumos de los que a él le gustan tanto. Ha cocinado de once a una y media. Ahora suena Sabina. El rojo cereza brilla y se ha tomado, regalándosela, una cervecita mientras esperaba a que se cocinase el pollo.

A la mujer del cartero el cartero no le trae cartas, pero supongo que eso ahora mismo da igual. Por la noche sí importa, pero ahora…

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