2012

por carracuca

El año empezó con I. y conmigo en una terraza de hotel nice, comiéndonos las uvas, haciendo esfuerzos por seguir la cuenta atrás (patrocinada por una marca de vodka) que se proyectaba en una pared inaccesible. Rodeadas de gente indiferente hacia las uvas, la cuenta atrás y la pared (hacia el vodka no).

El primer día de 2012 empezó con un abrazo y una copa de champán y acabó con una retirada temprana en taxi en esta ciudad monstruo. 2012 llega cubierto de smog, sonando a tráfico y los helicópteros, con olor a puestos de elote, tianguis y vendedores de tamales.

Año nuevo: gracias, perdón, te quiero y todas esas cosas que no supe decir en 2011.

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