14 de mayo de 2007

por carracuca

El hombre tiene una cerveza. El niño bebe Fanta de naranja y usa una pajita para ello. Los dos miran el fútbol. El padre tiene una mirada muy triste y barba de varios días. Va de marrón. El niño está embutido en un anorak y tiene a lado un un paraguas propio, porque afuera llueve. Los dos miran el fútbol, y el niño sorbe de su vaso de tubo. El hombre bebe Estrella Galicia. Son las tres. No se miran mucho. Y el padre no habla. Le hace gestos, “siéntate”, “ven aquí”. No parece enfadado. Sólo cansado. Sigue de pie junto a la barra. El niño está sentado en una mesa. Obediente. Es domingo y son las tres. El niño no se quita el anorak. Mira a su padre y al fútbol. Tranquilo. Callado. Tienes que ser muy niño para beber Fanta de naranja con pajita, pienso. Siguen siendo las tres. El fútbol sigue en la tele, el padre posa la cerveza y se sienta en la misma mesa que su hijo. En este bar son siempre las tres de algún domingo. El hombre siempre va de marrón y el niño no siempre está.

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