04/03/2012

por carracuca

Mi rodilla que es tu rodilla, que nos pertenece a los dos. Tu cruz de ceniza en la frente que también es mía, aquí, delante de todo el vagón. Los pies intercambiables, y la artritis que nos duele a ambos por igual. Tu chaqueta gris, un poco agujereada. Mis calcetines. Y las uñas que se han ido amarilleando con el tiempo y el tabaco.

Mi rodilla que es tu rodilla, artrítica, redonda, hermosa, perfecta.

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